Mesón Don Sancho
Segovia, Segovia
Calle Doctor Sancho, 9
#ideal para parejas #casco viejo #casco histórico #cochinillo #acueducto de segovia #calle real #catedral de segovia
Restaurante situado en el centro de la ciudad, a 2 minutos a pie del Acueducto de Segovia.
El Mesón Don Sancho está situado en pequeño edificio de tres plantas y una terraza exterior, situado en el centro del casco histórico de Segovia. Tiene como especialidad el cochinillo asado y las chuletillas de cordero. También se pueden encontrar platos típicos castellanos como sopa castellana, judiones de la granja o trucha a la segoviana. Se encuentra en un lugar privilegiado, a 3 minutos a pie del Acueducto de Segovia y de la Calle Real, arteria principal de la ciudad que va desde el acueducto a la Catedral, pasando por la Plaza Mayor. El Mesón Don Sancho es un lugar perfecto para hacer un alto en el camino y disfrutar de los edificios históricos que lo rodean. Tal y como dicen en su carta: Si pruebas, vuelves. Leer más
Horario general
De Miércoles a Sábado: de 10:00h a 23:00h - Lunes, Martes y Domingo: de 10:00h a 18:00h
Abierto todos los días
Servicios
WiFi gratuito, Terraza exterior, Aire acondicionado, English spoken.
Estilo de cocina
Española, Castellana, Mesones, Tradicional,
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Rozando el desastre. 4 personas, comenzamos con unas croquetas de cochinillo, se suponía que venían 6 unidades… croquetas reales había 3 las otras eran intentos de la mitad de una croqueta. Fuera de eso, el sabor era excelente! Muy bien logrado, una pena que no fueran parejas e iguales. Los platos, salmón con salsa de queso y patatas(el camarero además de apurarme para pedir mi plato cuando no había nadie en el restaurante, no sabía decirme que quesos tenía la salsa) el plato en sí era muy pobre, salsa de queso de supermercado, dos salmones hervidos y pequeños y las “patatas” eran un desastre y en poca cantidad, cabe recalcar que no era el tipo de patatas que estaba en la carta. Paella segoviana estaba cumplida y el bistec no era más que un trozo mal cortado recién descongelado del supermercado más cercano, las guarniciones cumplían sin dar lujo. El gran problema de la mesa fue el revuelto de morcilla y nuez. Ya habiendo comido más de la mitad del plato, la no grata sorpresa que recibió mi amiga fue el encontrarse primero una cáscara de huevo y luego se encontró una grapa de embutido dentro del revuelto… Primero lo peligroso que puede resultar en términos de infecciones que haya una cáscara de huevo dentro del revuelto y después el que haya una grapa que si no era por haber encontrado la cáscara de huevo esa grapa podría estar en el organismo de la persona pudiendo causar un daño interno invisible totalmente peligroso. Lamentablemente me toca escribir esto… la atención muy mala, camarero te apura como si te estuviera haciendo el favor de atenderte. Luego de notificarle el encontronazo en el revuelto nada más que una disculpa desganada… el lugar muy pintoresco por dentro y hasta parecía acogedor pero todo desaparece con el mal rato que uno puede llegar a pasar. Baño en el tercer piso, sin división de hombres y mujeres y algunos otros detalles… lo grave está dicho y espero los encargados del restaurante lean y sean conscientes de esta reseña y que tenga un impacto real en el establecimiento físico y en el cómo se atiende al cliente.
La comida malísima, unas croquetas de "cochinillo" que sólo sabían al aceite con el que se habían freído, unos calamares a la romana que he visto a enfermos terminales con mejor color que estos, el rebozado tenía el pan rayado quemado del mismo aceite de las croquetas seguro y sabían a cartón. La sopa castellana era lo único aceptable, pero el jamón que debería de llevar le pasaba como al cochinillo de las croquetas, sólo se habían presentado al plato. La atención de los camareros muy amables, eso sí.
Una reserva con antelación nos permitió comer un sabroso menú segoviano en Meson Don Sancho. De primero , judiones de la granja, sopa castellana . Del segundos, cochinillo asado con papas y un rape con ensalada. El postre incluye ponche segoviano y un culantro de chocolate. (€30/pax) Recomendamos este lugar por su carácter familiar y trato amable. Hay escaleras arriba con el salon de comedones, pero cuenta con terraza a nivel de calle y dos mesas en barra, donde admiten perritos.
Por desgracia después de mucho tiempo queriendo ir a Segovia a comer terminamos en este sitio, solo diré, caro, mal cocinada la comida y poca cantidad. Pero lo peor es que el personal al presentar nuestro disgusto fue incapaz de al menos decir un lo siento, lo mínimo de algo de empatía. No lo recomendamos para nada. El cochinillo de menú ni pedirlo.
Restaurante clásico, pequeño, pero acogedor. La comida tiene cosas buenas (las croquetas, cochinillo y los postres) y cosas a mejorar(los calamares , la merluza y sobre todo el pan, que por 1'2€ el trozo , ya podía estar bueno). Resumen, trato excepcional, y comida buena, pero mejorable. Volvería.















