L'Orangier
Sevilla, Sevilla
Calle Cardenal Ilundain, 9
#tren #cocina tradicional #callos #cachopo #ideal para familias #fabada asturiana
Restaurante de cocina tradicional española que se encuentra a 2 minutos de la estación de tren Virgen del Rocío.
El restaurante L'Orangier te acerca platos tradicionales de todas partes de España a Sevilla. De Asturias, el cachopo o la fabada, del País Vasco, el bacalao al pil-pil, de Madrid y la Sierra, los garbanzos con callos. La especialidad de la casa es el codillo asado. Y de entrante, no puede faltar una tabla de ibéricos. Pero, sobre todo, es famoso por su fabuloso servicio y la amabilidad del personal. Tienes la opción de adaptar cualquier menú a uno vegetariano, vegano o sin gluten. Puedes acercarte al restaurante L'Orangier en tren bajando en la estación Virgen del Rocío, que se encuentra a 2 minutos de distancia. Leer más
Horario general
De Lunes a Domingo de 6:30h a 00:00h
Lunes tarde cerrado
Servicios
WiFi gratuito, Local adaptado para personas con movilidad reducida, Se admiten mascotas, English spoken
Estilo de cocina
Española, Andaluza, Tradicional,
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Por trabajo nos alojamos cerca del restaurante y decidimos probar. David ,el encargado nos dio un trato excelente, recomendaciones exquisitas sobre los mejores platos Probamos unas habas con almejas increíbles,y después por mi parte el cachopo,madre de dios. Increíble. Un auténtico placer encontrar este tipo de comida casera del norte en Sevilla,sin duda repetiré. El pacharán de después ayuda a bajar cualquier plato,pero te pega un cebollazo interesante. Un millón de gracias David.
Un sitio donde la comida casera es la que manda, nada de tonterías ni florituras, aquí se viene a comer de verdad, cantidad y calidad. David te trata fantásticamente y te aconseja! 200% recomendable! PD: Ven con hambre !!
Fuimos un día a desayunar y las tostadas juegan en otra liga. Todo hecho con materia de buena calidad y el trato excelente. Es un negocio familiar y se nota el mimo que le demuestran a cada cliente y a sus platos. Repetí de nuevo otro día para almorzar pues tenía poco tiempo para comer y nos sirvieron muy rápido la recomendación del día y desde luego acertaron. Su carta es muy extensa y merece ir probándola.
Era la primera vez que íbamos, un poco improvisando, por estar cerca del trabajo, pero la verdad es que nos llevamos una grata sorpresa. David encantador y la comida espectacular, incluyendo los vinos, con poca variedad pero muy bien elegidos. La cocina es casera, es un negocio familiar. Pedimos arroz con setas y el codillo. Todo un acierto. Hasta el pacharán de cortesía estaba buenísimo. Volveremos para probar otros platos.
Que fenómeno, me encanta la comida y también la gente aquí. Ellos servían durante la siesta también!












